Nuestras redes sociales

Boletin No. 236

Atrapan conductor transitó por acera en calle Arístides Fiallo Cabral; Aquí la explicación que dio 


La Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), después de una minuciosa investigación ordenada por el general Frener Bello Arias, fue localizado  el conductor que esta semana transitó por encima de la acera en la calle Arístides Fiallo Cabral, antigua  Correa y Cidrón, en el vehículo Hyundai, año 2005, placa A420895, color azul, que era conducido por  Domingo Antonio Martínez.
Martínez Rosario, al ser interpelado sobre el caso, por el director de la DIGESETT, general Bello Arias, indicó que tuvo que realizar esta maniobra para no chocar con los demás vehículos ya que se le fueron los frenos, al querer parar el vehículo y  debido a los nervios se confundió pisando momentáneamente el acelerador, incrementando su velocidad, es ahí cuando se encuentra los ciudadanos y le grita que se le habían ido los frenos.
“Viví un momento de gran tensión y no quisiera volver a pasar por lo mismo, a la vez pido formal excusa a la población dominicana por el suceso, es algo que en un momento se puede dar, nunca fue mi intensión protagonizar este acto” Expresó Domingo Martínez.
La institución del orden vial informó que el vehículo fue localizado en la provincia San Pedro de Macorís y de inmediato fue trasladado a la sede principal DIGESETT, para hacer la verificación de que el mismo posee problemas en los frenos y que se trata del auto visualizado en las imágenes del video que circula en las redes sociales.
La institución del orden vial fiscalizó al ciudadano por transitar por lugares prohibidos poniendo en peligro la vida de los demás y por manejo temerario, también le fue retenido el vehículo hasta tanto la infracción sea pagada y le sea corregido el problema de los frenos.
“Estaremos siempre vigilantes de las acciones cometidas en las avenidas, calles y carreteras del país, para cumplir y hacer cumplir la ley, siempre apegados a las normas que nos rigen” expresó Bello Arias.




El mensaje de 'Rigo' Urán a los conductores para este puente festivo

El ciclista colombiano pidió paciencia en las vías para cuidar la vida de todos los que las usan.


 
07 de enero 2018 , 10:15 a.m.
Pocas personas tienen tan presentes los riesgos de la carretera como los ciclistas. Por eso, tiene autoridad Rigoberto Urán para pedir buen comportamiento a los conductores colombianos que en este, primer puente festivo del año y último de la temporada de vacaciones, transitan por las carreteras del país.
"Recuerde, si va a viajar, el estado tecnomecánico del carro. Un poquito más de paciencia en la carretera, hermano, respetemos las señales de tránsito", recomendó el deportista nacido en Urrao, Antioquia, para quien las vías colombianas son lugares frecuentes de entrenamiento.
En el mensaje, en el que menciona a la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Urán insiste, una y otra vez, en que la paciencia es clave a la hora de conducir: "Un segundito de paciencia en la vía le puede salvar la vida a un peatón, a un ciclista, a cualquier persona", dice.

"La vía es para todos, todos la tenemos que compartir, todos cabemos ahí", agregó, mientras pide a los colombianos que madruguen al Plan Retorno. "Espero que aportemos todos a tener paciencia y a respetarnos un poquito más en la vía", dijo el ciclista, quien aprovechó para enviar buenos deseos de Año Nuevo.

ELTIEMPO.COM
El prontuario de multas de los dueños de lujosos carros estrellados

 
06 de febrero 2018 , 09:41 a.m.
Dos de los conductores que protagonizaron el choque múltiple en la vía Bogotá-Tunja tienen historial de multas por exceso de velocidad.

Así lo establecieron reporteros de EL TIEMPO después de revelar que se trata del estudiante de derecho Néstor Iván Lozano Chávez; del gerente de la empresa Carpas Miami S.A.S., Javier Manolo Soler Cruz; y del dermatólogo José Giovanni Bojanini Morrón.
El rastro más fresco que se tiene de los conductores de estos autos de alta gama involucra al Mercedes-Benz AMG GTS azul, de placas DKT-834, que Lozano, de apenas 20 años, estrelló el domingo pasado en la mañana. 

Ese mismo auto fue detectado, el 21 de diciembre de 2017, a la altura del kilómetro 64 de la carretera entre Cartagena y Barranquilla, por la Policía de Tránsito del departamento del Atlántico. Según registros oficiales, fue multado por ir a velocidades por encima de los límites permitidos. 

El carro, que aparece a nombre de Inversiones Locha (empresa familiar de la que es subgerente), puede alcanzar 330 kilómetros por hora. Coincidencialmente, ese mismo día un Ferrari 458 Spider gris titanio, de placas DXL-686, a nombre de esa misma sociedad, fue multado por exceso de velocidad en la troncal del Magdalena a la altura de Aracataca. 

Pero Lozano, quien tuvo un trauma craneoencefálico leve en el accidente del domingo, no es el único del grupo con historial de sanciones. 

Javier Manolo Soler Cruz, el conductor del Porsche Boxster S color oro, de placas IMR-009, que se vio involucrado en el accidente, registra siete multas ante organismos de tránsito. 

Por el accidente del domingo pasado, tiene que pagar cerca de 1,2 millones de pesos. Pero su Porsche también fue sancionado el pasado 8 de enero por estacionar en un sitio prohibido en el norte de Bogotá.

Soler tiene, además, un comparendo por andar a más de 85 kilómetros por hora en un Ford blanco de placas JFK-668 que, el viernes 12 de mayo de 2017, rodaba por la avenida Primero de Mayo con carrera 72, en Bogotá, al filo de la medianoche. Este sitio está bajo el monitoreo de la Policía desde hace meses por quejas de vecinos que denuncian que es usado para organizar piques ilegales de motos de alto cilindraje y carros de alta gama.

A nombre de la empresa de Soler, Carpas Miami, también hay una multa que aún no ha sido pagada. Esta fue impuesta en enero de 2017 a otro Porsche Boxster S, de placas DAE-772, de su propiedad. Esta vez rodaba por la vía entre Barranquilla y Cartagena.
¿Qué hacer?
Por último Soler, que salió levemente lesionado del accidente del domingo, registra una multa de 2016, que ya canceló y que le costó 703.000 pesos. 

El médico dermatólogo Giovanni Bojanini, de 53 años, que iba a bordo del McLaren 650S Spider, no registra multas. Pero sí aparece como dueño de otros lujosos carros. A su nombre hay varios Ferraris, Mercedes, Audis y un carro de carreras en México. 
EL TIEMPO habló con los pobladores de la vereda San Pablo, en el municipio de Villa Pinzón, lugar del accidente, y coincidieron en que no es la primera vez que ven este tipo de vehículos a alta velocidad por esa vía. La escena se repite algunos fines de semana con tres Ferraris rojos en la vía que de Bogotá conduce a La Mesa, Cundinamarca.

De hecho, según registros oficiales, en lo corrido del año la Policía de Tránsito ha impuesto 98 comparendos por exceso de velocidad en el mismo tramo del accidente.
Las multas por exceso de velocidad valen apenas 370.000 pesos, un 0,037 por ciento del valor de un McLaren 650 S Spider nuevo. Este vale en Estados Unidos cerca de mil millones de pesos.

Por eso, una de las salidas es aumentar el valor y sancionar con la pérdida del pase a los reincidentes en casos de accidente y alta velocidad.

EL TIEMPO llamó a los celulares que los conductores de los carros del accidente les entregaron a sus aseguradoras, pero hasta el momento ninguno ha respondido a los mensajes.

¿Qué le pasaría si se accidenta en la bici y no lleva casco?

El casco y la inteligencia vial marcan la diferencia entre la vida y la muerte.
 
24 de marzo 2018 , 10:02 p.m.
Joel Álvarez tenía 16 años cuando una aerován lo levantó por los aires. Iba en la bicicleta de su hermano por el carril rápido de la calle 13 con carrera 36, estaba lloviendo y no llevaba casco. Recuerda que el vehículo lo impactó por detrás y él cayó de cabeza. El saldo: trauma craneoencefálico, fractura del seno frontal, un día en coma, una mes hospitalizado, tres cirugías en la cabeza y 20 millones en gastos médicos.

“El casco sí es efectivo. El daño cerebral puede reducirse en un 30 por ciento”, explica Ignacio González, neurocirujano.
El casco sí es efectivo. El daño cerebral puede reducirse en un 30 por ciento
Hoy, Joel tiene 33 años y es ejecutivo de cuenta. Del accidente, solo le queda un mal recuerdo. Durante su tratamiento intervinieron un neurólogo, un cirujano plástico y un otorrino: a ellos les debe no tener cicatrices significativas y una vida normal. 

Según el doctor González, este tipo de accidentes pueden resultar en una concusión o trauma craneoencefálico leve y en una pérdida temporal de la memoria, en el mejor de los casos. 

En cambio, un impacto más fuerte puede causar una contusión acompañada de hematomas cerebrales. “Dependiendo de la ubicación del hematoma se da una afectación específica en el cuerpo”, asegura González.

Casos como el de Joel siguen sucediendo en Bogotá. De acuerdo con cifras preliminares de la Secretaría de Movilidad, en 2017 se estima que fallecieron 60 ciclistas en accidentes de tránsito. Se redujo un 15 por ciento con respecto a 2016, con 71 muertos.
A veces, ni con casco
A Gerardo Romero lo estrelló un carro en la avenida Circunvalar con calle 88. “Gerardo era una persona psicorrígida en el sentido de usar elementos de protección”, cuenta Emiro Romero, su hermano. Pero, incluso con casco, Gerardo no sobrevivió al accidente: el auto que lo impactó iba a más de 80 kilómetros por hora.

Edwin Remolina, máster en ingeniería física e investigador del Centro de Investigación y Formación de Tránsito y Transporte (Ciftt), asegura que los cascos de bicicleta protegen al usuario de una caída o un golpe contra objetos inmóviles, pero no del impacto de un carro. 

A raíz de la muerte de su hermano, Emiro creó la Fundación Gero, para promover prácticas de seguridad y protección que permitan un viaje seguro tanto a biciusuarios regulares como a ciclistas profesionales. Hace seis meses promueve una campaña en la que personas sobrevivientes a accidentes de movilidad comparten experiencias en las que el casco marcó la diferencia entre la vida y la muerte.
‘El casco salvó mi vida’
Julián Gómez, un ciclista profesional de 22 años, vio su casco romperse en dos después de un accidente en la calle 80. Quedó inconsciente y perdió la memoria durante una semana. Sufrió un síncope: “el cerebro se expandió, tratando de evitar un derrame cerebral”, cuenta el joven ciclista. 

Aunque Julián se fracturó una mano, un codo y tuvo una lesión en la pierna, asegura que puede contar la historia gracias a su casco Bell: “Si no lo hubiera tenido puesto, hubiera podido romperme el cráneo fácilmente. Me salvó la vida”.
Si no lo hubiera tenido puesto, hubiera podido romperme el cráneo fácilmente. Me salvó la vida
Jorge Vásquez, publicista, está vivo de milagro gracias al casco. En octubre de 2016, él y otro compañero fueron arrastrados por un carro en una vía cerca de Medellín. El casco marca Bontrager se quemó y se raspó, y su dueño sobrevivió. Vásquez tuvo una fractura en el arco del ojo y múltiples cortadas en el rostro.
Este ciclista y coleccionista de bicicletas antiguas tuvo una incapacidad de ocho meses después del accidente y hoy, más de un año después, continúa su tratamiento. Cirujanos plásticos y un dermatólogo aún trabajan en la reconstrucción de su cara, que quedó desfigurada y quemada por el impacto. 

Para Vásquez, ningún protector es demasiado costoso. “Después de todo, ¿cuánto vale su cabeza?”, pregunta. También explica que uno bueno debe cubrir toda la cabeza y de un material resistente. 

El ciclista antioqueño agrega la atención psicosocial a la lista de tratamientos después de un accidente con estas características. “El evento creó traumas psicológicos. Yo tuve que acudir a especialista para recuperarme. Tenía mucho miedo”.
El evento creó traumas psicológicos. Yo tuve que acudir a especialista para recuperarme. Tenía mucho miedo
Pongámosle ciencia
Según Edwin Remolina, investigador principal del Ciftt, los accidentes de ciclistas sin casco pueden comprenderse desde tres conceptos centrales: la energía, la velocidad y la masa.

“En movimiento, un ciclista lleva energía cinética. En un accidente, al impactar contra un objeto fijo, esa energía se convierte en una lesión”, explica Remolina. Y resalta que la labor del casco es absorber esa energía para reducir los efectos del golpe.

Remolina explica que a mayor velocidad más grave es el suceso.
 Para hacerse a una idea: un impacto en bicicleta avanzando a 20 kilómetros por hora es como caer a una altura de 1,6 metros. A 30 kilómetros por hora es como caer de 3,6 metros, el equivalente a un segundo piso. Y un accidente a 60 kilómetros por hora es como caer de un séptimo piso, a 14,4 metros de altura. 

Y en el caso de chocar contra otro objeto en movimiento (un carro, por ejemplo), a mayor diferencia de masa entre el objeto y la bicicleta, mayor es la descarga de fuerza sobre el ciclista.

Ningún modelo está preparado para recibir más de un golpe. Después del primer incidente, el experto recomienda cambiarlo. Sin olvidar, además, los reflectores y las luces de seguridad.
Ambigüedad en las reglas
La resolución 160 de 2017 del Ministerio de Transporte indica que es obligatorio el uso del casco en menores de edad y en actividades deportivas. Sin embargo, no se ha definido su obligatoriedad en vías urbanas.
ANA PUENTES
Escuela de periodismo multimedia de EL TIEMPO 
En Twitter: @Soypuentes

This entry was posted by Melvin Holguin. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Con la tecnología de Blogger.