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Boletin No. 242

¿Sabrías comprobar y rellenar el aceite de tu vehículo?

Si el aceite está en mal estado y no se cambia, puede llegar a dañar gravemente el motor



Comprobar y rellenar el aceite es algo que se debe realizar con periodicidad si se quiere mantener el automóvil en buenas condiciones. Pese a ello, sólo el 53% de los conductores realiza él mismo esta operación. El nivel de aceite se debe comprobar con frecuencia y lo ideal es hacerlo una vez al mes y especialmente en los viajes largos. Si el coche es antiguo, Bonanza, la cadena de mantenimiento y equipamiento integral del automóvil, aconseja aumentar la frecuencia de esta revisión.
El aceite se encarga de lubricar y proteger el motor del automóvil, además de reducir el desgaste causado por la fricción de los diferentes elementos. Conscientes de lo importante que es revisar el aceite con frecuencia, Bonanza ofrece una serie de pautas para hacerlo de forma correcta:
1. El coche debe estar en un lugar plano.
2. El motor del automóvil debe estar en frío para que no ofrezca un dato erróneo.
3. Se debe localizar la varilla de medición y limpiarla antes de cada uso.
4. Introducir la varilla y extraerla nuevamente para comprobar el nivel. Se deben localizar las dos marcas que indican el nivel máximo y mínimo y comprobar dónde se encuentra la marca de aceite.




5. En caso de ser necesario, se debe rellenar el depósito con aceite. Se recomienda utilizar aceite con las características que indica el fabricante y el mismo que ya se está utilizando y volver a comprobar el nivel.
6. Si posteriormente se observa que el automóvil sigue con los niveles bajos, el coche debe ser revisado por especialistas. Si el nivel es alto, un especialista debe retirar el sobrante para evitar daños mayores.
Por otro lado, hace hincapié en la importancia de sustituir el aceite cuando indica el propio fabricante. Se trata de una tarea más compleja. De hecho, sólo el 8% de los conductores lo realiza por sí mismo. La compañía recuerda que, además de cambiar el aceite, se debe sustituir el filtro de aceite y consultar el libro de mantenimiento para verificar cuándo se debe cambiar el resto de filtros (habitáculo, aire y combustible).
Un buen aceite ayuda a reducir el consumo de combustible, las emisiones de CO2 y gases contaminantes y, por supuesto, disminuir el desgaste del motor. Si está en mal estado y no se cambia, puede llegar a dañar gravemente el motor.

¿Hasta qué edad puedo sacarme el carné de conducir?

Existen limitaciones de edad mínima para ciertos tipos de permisos de conducción así como la edad a la que deben renovarse las autorizaciones para seguir conduciendo


En la actualidad existen multitud de tópicos como, por ejemplo, que las personas mayores de 65 años son un peligro al volante o conducen peor que los más jóvenes. De hecho, es normal responsabilizar a la edad del conductor cuando un vehículo circula más lento que el resto, y escuchar frases como «qué peligro tienen los mayores» o «no están ya para conducir» cuando se les adelanta. Pero, ¿son realmente tan peligrosos los mayores de 65 años cuando se ponen al volante o es un prejuicio injustificado del resto de automovilistas?
El reciente estudio «Mayores de 65 años al volante: ¿peligro real o mito social?», de la Fundación Línea Directa, en colaboración con FESVIAL y Centro Zaragoza, afirma que los conductores de la tercera edad no son un peligro en las carreteras. Es más, su tasa de accidentalidad es cuatro veces menor que la de los menores de 25 años y menos de la mitad que la de los conductores entre 35 y 44 años. Esto ocurre porque respetan más los límites de velocidad, no son agresivos en la conducción y aceptan mucho mejor sus propias limitaciones (auditivas y visuales, sobre todo), motivo por el que recorren menos kilómetros y evitan conducir por la noche.
Asimismo, tal y como se ha reflejado en la conferencia internacional Crash.Test y como adelantan desde Autocasión, el aumento en la proporción de personas mayores de 65 años en la población incrementa la sinestralidad. Según sus datos, pese a que sólo el 10% de los usuarios de la carretera supera esa edad, nada menos que uno de cada 3 accidentes tiene como protagonista a una persona mayor. Estas estadísticas abren el debate sobre hasta qué edad se debe permitir conducir.




En la actualidad, en España no hay un límite de edad para poder conducir. La decisión de que una persona anciana pueda conducir o no recae en los psicotécnicos necesarios para la renovación de los permisos de conducción. Hasta los 65 años las renovaciones del carné de conducir son cada 10 años. Este período se reduce a 5 años para aquellos conductores que superen esa edad y pasa a ser de dos años cuando se superan los 70. Eso sí, siempre queda a criterio de los psicotécnicos el poder reducir todavía más esa periodicidad,que puede llegar a ser anual. Y en el caso de los conductores profesionales, la renovación del permiso de conducir es cada 5 años en todos los casos y cada tres a partir de los 65 años de edad.
Por su parte, la actual Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial (en adelante LSV), en su artículo 13, también se reafirma y nos dice que: «el conductor debe estar en todo momento en condiciones de controlar su vehículo» pero no se dice nada sobre la edad máxima para poder conducir. Existen limitaciones de edad mínima para ciertos tipos de permisos de conducción así como la edad a la que deben renovarse las autorizaciones para seguir conduciendo.

Severidad en las pruebas

Puesto que son los psicotécnicos quienes evalúan la capacidad o no de una persona para conservar o retirar su licencia de conducción, muchas voces proponen que se aumente el control sobre dichas pruebas e incluso incrementar el nivel de exigencia de las mismas.
Sin embargo, parece que el limitar la edad o hacer más severas los psicotécnicos para retirar a más personas ancianas el carné de conducir no es la solución. Muchos de los mayores involucrados en accidentes no eran conductores sino peatones o ciclistas. De hecho, las modernas bicicletas con pedaleo asistido están haciendo que muchas personas mayores se animen a utilizar este medio de transporte que, aunque requiere menor esfuerzo físico gracias a su asistencia eléctrica, requiere de unas buenas condiciones psicomotrices para mantener el equilibrio, vista, y demás.
A todos nos cuesta reconocer que envejecemos y que vamos perdiendo facultades. Uno de los grandes riesgos de los más mayores en materia de seguridad vial es no asumir la pérdida de reflejos, la mayor lentitud a la hora de caminar, las pérdidas de audición… factores que afectan directamente en la seguridad, pero que con unas sencillas pautas tiene solución.


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